No existe el alimento perfecto y la leche de almendras no es la excepción. Posee diversas contradicciones y efectos secundarios que se deben tener en cuenta antes de iniciar con su consumo regular.

 

Efectos negativos en la tiroides

Las almendras son un alimento bociógeno, lo que significa que contienen sustancias químicas naturales que pueden inhibir la correcta absorción y aprovechamiento orgánico del yodo. Esto puede dañar la tiroides.

Los alimentos de este tipo como la soya, la col, la col rizada, el lino, el brócoli y las almendras, causan que la tiroides se expanda. Cuando se consume en gran nivel, causa la formación de tumores porque uno de los productos químicos prevalentes encontrados en este tipo de vegetales bloquean el yodo.

Mientras que los bociógenicos pueden ser perjudiciales cuando se consumen en grandes cantidades, son al mismo tiempo sanos y beneficiosos para el sistema inmunológico humano. Sin embargo, para aquellos con baja función tiroidea, la restricción de consumir grandes cantidades de este tipo de alimentos es crítica. La leche de almendras debe ser evitada por las personas con riesgo de baja función tiroidea.

Ahora bien, para las personas que tienen una función saludable de la tiroides, el consumo de una cantidad moderada de leche de almendras todos los días, no tendrá efectos negativos en la glándula.

Prohibida para los bebés

Al igual que la tendencia a sustituir la leche de vaca con leche de soya en el biberón del bebé, el reemplazo con leche de almendras es igualmente peligroso. La leche de almendras no es una fuente adecuada de nutrición para un bebé. Si la leche materna o la fórmula se sustituye por leche de almendras, el bebé sufrirá de desnutrición y probablemente desarrollará complicaciones de salud para toda la vida.

Incluso, la alimentación ocasional de leche de almendras (alterando con leche materna o de fórmula) es peligrosa y no es recomendable. Estudios del Colegio Estadounidense de Nutrición han demostrado que los bebés que toman leche de almendras desarrollan la enfermedad tiroidea autoinmune. La concentración de los productos químicos generadores de bocio en relación al cuerpo de un bebé es mucho mayor que cuando son consumidos por un adulto. Por lo tanto, incluso con moderación, los alimentos como la leche de almendras se deben evitar durante la infancia.

Demasiada dulzura

Una de las desventajas más evidentes de la leche de almendra es que posee un porcentaje alto de azúcares. Aunque la leche de almendras no contiene azúcar naturalmente, la mayoría de fabricantes la añaden para mejorar el sabor.

La mayoría de las opciones que hay actualmente en el mercado tienen alrededor de 20 gramos de azúcar por porción. Afortunadamente, ahora hay marcas de leche de almendras sin azúcar en el mercado que contienen menos de 1 gramo de carbohidratos por porción. Por esta razón, se recomienda nuevamente revisar la etiqueta para salir de dudas.